Santa
María Madre de Dios (1 de ene) (Id=50)
Hoy brillará una luz sobre nosotros, porque nos ha nacido el
Señor; y se le llamará "Admirable, Dios, Príncipe de la paz, Padre
perpetuo"; y su reino no tendrá fin.
Salve Sanct Parens, enixa puerpera
Regem, qui caelum terramque regit in saecula saeculorum
o bien
Lux fulgébit hódie super nos, quia natus est nobis
Dóminus; et vocábitur admirábilis, Deus, Princeps pacis,
Pater futúri saéculi: cuius regni non erit finis.
Oración Colecta
Oremos:
Señor Dios, que por la maternidad virginal de María diste al género humano el
don de la salvación eterna, concédenos sentir la intercesión de aquélla por
quien recibimos al autor de la vida, Jesucristo, Señor nuestro, que vive y
reina contigo...
Amén.
Invocarán mi nombre y yo los bendeciré
Lectura del libro de los Números
6, 22-27
En aquel tiempo el Señor dijo a Moisés:
"Di a Aarón y a sus hijos: Así bendecirán a los israelitas: El Señor te
bendiga y te proteja; haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su
favor; que el Señor te mire con benevolencia y te conceda
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Sal 66, 2-3.5.6 y 8
El Señor tenga piedad y nos bendiga.
Deus misereátur nostri, et benedícat nobis.
Que Dios se apiade y nos bendiga, que haga brillar su rostro
sobre nosotros; para que se conozcan en las tierra tus caminos, tu salvación en
todas las naciones.
El Señor tenga piedad y nos bendiga.
Deus misereátur nostri, et benedícat nobis.
Que se alegren y canten de júbilo las naciones, porque
juzgas rectamente los pueblos y gobiernas las naciones de
El Señor
Deus misereátur nostri, et benedícat nobis.
Oh Dios, que te den gracias los pueblos, que todos los
pueblos te den gracias. Que Dios nos bendiga y que lo teman hasta los más
remotos lugares de
El Señor
Deus misereátur nostri, et benedícat nobis.
Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
4, 4-7
Hermanos: Cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió
a su propio Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo el dominio de la ley, para
liberarnos del dominio de la ley y hacer que recibiéramos la condición de hijos
adoptivos de Dios.
Y la prueba de que ustedes son hijos es que Dios envió a nuestros corazones el
Espíritu de su Hijo que grita: ¡Padre! De modo que ya no eres siervo, sino
hijo, y como hijo, también heredero por gracia de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras, habló Dios en el pasado a nuestros
antepasados por boca de los profetas; ahora, en estos tiempos, nos ha hablado
por medio de su Hijo.
Multifáriam olim Deus loquens pátribus in prophétis, novíssime diébus istis locútus est
nobis in Fílio.
Aleluya.
Encontraron a María, a José y al niño. Al cumplirse los ocho
días, le pusieron por nombre Jesús
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
2, 16-21
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, los pastores fueron de prisa y encontraron a
María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que el
ángel les había dicho de este niño. Y cuantos escuchaban lo que decían los
pastores, se quedaban maravillados. María, por su parte, conservaba todos estos
recuerdos y los meditaba en su corazón.
Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios, porque todo cuanto
habían visto y oído era tal como les habían dicho.
A los ocho días, cuando lo circuncidaron, le pusieron por nombre Jesús, como lo
había llamado el ángel ya antes de la concepción.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración de los Fieles
Celebrante:
Levantemos, hermanos y hermanas, nuestra voz suplicante al Señor y, por la
poderosa intercesión de la Madre de su Hijo, imploremos la misericordia divina
en favor de todos los seres humanos:
(Respondemos a cada petición : Escúchanos, Señor).
Para que los fieles, a imitación de María, mediten y
conserven en su corazón y anuncien con celo lo que han oído del Hijo de Dios,
roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que los seres humanos de todas las razas y pueblos
descubran que tienen un único Dios, Padre de todos, y nunca se comporten como
enemigos unos de otros, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que llegue a la presencia del Señor el lamento de los
que sufren a causa de las guerras, y pronto puedan experimentar el retorno de
la paz a sus hogares y naciones, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que los que hoy nos hemos reunido para dedicar al Señor
las primicias de este año nuevo, vivamos en paz todos sus días y podamos ver
con salud y alegría su fin, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Celebrante:
Tu trono, Dios nuestro, permanece para siempre y tus años no se acaban;
escucha, pues, nuestras súplicas y bendice el año que hoy comenzamos: que
nuestro trabajo cotidiano nos dé el pan de cada día, y nuestras almas
encuentren también el alimento necesario para avanzar en el camino del bien y
en la contemplación fiel de tu palabra.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Señor
y Dios nuestro, que en tu providencia das principio y cumplimiento a todo bien,
concede, te rogamos, a cuantos celebramos hoy la fiesta de la Madre de Dios,
santa María, que así como nos llena de gozo
celebrar el comienzo de nuestra salvación, nos alegremos un día de alcanzar su
plenitud.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Maternidad de
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la maternidad de santa María, Madre
de Dios siempre Virgen. Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del
Espíritu Santo, y, sin perder la gloria de su virginidad, derramó sobre el
mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él,
los ángeles y arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria,
unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando
humildemente tu alabanza:
[Misa]
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.
Iesus Christus heri et hódie, ipse et in saécula.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Señor, que estos sacramentos celestiales que hemos recibido con alegría, sean
fuente de vida eterna para nosotros, que nos gloriamos de proclamar a
Por Jesucristo
Amén
.